Día Mundial Contra el Cáncer 2014 | “Debemos evitar el uso metafórico de la palabra cáncer con connotaciones negativas”

Dr. Miguel Martín, vicepresidente de SEOM, presidente de GEICAM y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón

Día Mundial Contra el Cáncer | 2014 

«Actualmente, en los países desarrollados se curan más del 60% de los cánceres graves»
«La confianza del paciente y de su familia en el médico es fundamental para alcanzar los objetivos que se planean con el tratamiento y sólo se logra con una comunicación fluida y constante»
«Los tumores relacionados con el tabaco se prevendrían fácilmente erradicando su uso. Los tumores producidos por virus pueden prevenirse con vacunas. Los tumores de piel se pueden prevenir con una reducción de la exposición a la luz solar, especialmente en las horas punta y utilizando filtros solares. Esto es lo que se conoce como prevención primaria»

Dr. Miguel Martín, vicepresidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid

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Entrevista realizada por HBakkali

¿Por qué la comunicación es tan importante en oncología?

El paciente tiene casi siempre incertidumbres, miedos y dudas que le generan una gran ansiedad, ya que el cáncer sigue considerándose una enfermedad con un alto potencial de letalidad. La duda causa mucho más daño que la realidad, por dura que ésta sea. En ocasiones el paciente no se decide a preguntar al médico, por varias razones, incluyendo el miedo a recibir una información desesperanzadora o por la impresión de que el médico no verá con buenos ojos sus preguntas. Lo más habitual, no obstante, es que tanto el paciente como la familia recaben una información detallada y ello exige un tiempo y unas circunstancias adecuadas que en ocasiones lamentablemente no existen. La confianza del paciente y de su familia en el médico es fundamental para alcanzar los objetivos que se planean con el tratamiento y sólo se logra con una comunicación fluida y constante.

Hablar de cáncer, ¿por qué resulta necesario normalizar este término?

El pensamiento popular tradicionalmente identificaba el cáncer con muerte, dolor, mutilaciones y tratamientos con fármacos muy tóxicos. Afortunadamente, esta concepción está cambiando para dar paso a otra mucho más optimista. Actualmente, en los países desarrollados se curan más del 60% de los cánceres graves, por lo que urge cambiar radicalmente esa percepción antigua y obsoleta del cáncer. Debemos evitar el uso metafórico de la palabra cáncer con connotaciones negativas.

Cuando a un paciente se le diagnostica cáncer, ¿cuáles son las principales dudas e las incertidumbres que le traslada al especialista?

Depende mucho del nivel cultural del paciente, de su edad, del tipo de tumor de que hablemos y de lo avanzado de la enfermedad. En general, la pregunta más habitual es la posibilidad de curación con el tratamiento que se le ofrece, en ocasiones complementada con la pregunta de si en otro centro puede existir un tratamiento más eficaz. Los efectos secundarios del tratamiento son otra de las preocupaciones habituales del paciente. La posibilidad de que el cáncer sea heredado por la descendencia es también una pregunta frecuente. Algunos pacientes tienen miedo a que se verbalice una situación que sospechan muy negativa para ellos y prefieren no preguntar demasiado. Las mujeres jóvenes suelen preguntar por los efectos del tratamiento sobre la fertilidad; sorprendentemente, los varones jóvenes lo hacen mucho menos.

Del cáncer, ¿qué se conoce y qué queda por conocer?

El cáncer no es una enfermedad única sino un conjunto de enfermedades, que tienen diferente biología, distinto tratamiento y muy diverso pronóstico. Por tanto, habría que analizar cada grupo mayor de cánceres por separado para contestar a la pregunta. En general, podemos hablar de algunos grupos de cánceres diferenciados:

1. Cánceres asociados al tabaco. La existencia de este grupo de cánceres es un ejemplo de la incongruencia de la sociedad actual. Sabemos con certeza que el tabaco no sólo causa numerosos tumores (cáncer de pulmón, vejiga, laringe, faringe, esófago, cavidad oral y otros) sino que además produce enfermedades cardiovasculares graves. El tabaco acorta la vida de las personas en una media de 10 años y es una causa conocida de absentismo laboral. Los costes sanitarios asociados al tabaco son enormes, mucho mayores que el dinero que el tabaco genera en forma de puestos de trabajo e impuestos. Sin embargo, seguimos permitiendo su cultivo, publicidad y consumo. La incidencia de enfermedades asociadas al tabaco (entre ellas los cánceres mencionados) caería drásticamente si se redujera significativamente el consumo de tabaco y éste es el camino a seguir para resolver el problema.

2. Cánceres asociados a enfermedades virales. El cáncer de cuello uterino y ciertos tipos de cáncer de la boca (asociados a infecciones por papilomavirus) así como el hepatocarcinoma (asociado a infecciones por virus de la hepatitis B) son buenos ejemplos. Estos tumores pueden prevenirse con vacunaciones masivas contra los citados virus.

3. Cánceres hereditarios: se conocen varios síndromes de cánceres hereditario, que se transmiten a la descendencia, como el de cáncer de mama-ovario, síndrome de Li-Fraumeni, poliposis colónica juvenil y otros. En estos cánceres, existen numerosas medidas capaces de aumentar la supervivencia, pero las familias deben ser identificadas y seguidas en Unidades de Consejo Genético Oncológico bien estructuradas.

4. Tumores frecuentes no prevenibles: es el caso del cáncer de mama, cáncer colorrectal y cáncer de próstata. En algunos de estos cánceres, las campañas de diagnóstico precoz han demostrado aumentar la supervivencia.
De la biología del cáncer aún desconocemos más de lo que conocemos y, sin embargo, somos capaces de curar un porcentaje relevante de casos, esencialmente por el medio un tanto primitivo de extirpar el tumor y quizás administrar después terapias un tanto inespecíficas. A medida que aumentan nuestros conocimientos sobre la biología de los diferentes cánceres, podemos diseñar tratamientos más refinados y reducir los daños que el tratamiento del cáncer causa al portador del mismo.

Desde el punto de vista de investigación oncológica, ¿qué medidas son las que más urgen?

La investigación en el cáncer es un largo proceso, que se inicia en la investigación básica y culmina en la investigación clínica en pacientes. Aunque existe un enorme esfuerzo internacional de investigación básica en el campo del cáncer, que se está traduciendo en avances continuos, los logros son proporcionales a la inversión realizada, que continúa siendo insuficiente. En España, en particular, la inversión en investigación de la administración es escasa y debe ampliarse significativamente. Debería asimismo replantearse el tratamiento fiscal del mecenazgo en nuestro país, para que las compañías privadas y las personas económicamente pudientes pudieran beneficiarse más de deducciones fiscales por donaciones para proyectos de investigación. En lo que se refiere a la investigación clínica, en el momento actual está esencialmente liderada por las compañías farmacéuticas. Su labor es imprescindible para poder disponer de nuevos fármacos eficaces, pero está condicionada por intereses comerciales, legítimos pero condicionantes. En el pasado, la investigación clínica independiente (la denominada Academia) complementaba la investigación clínica de la industria farmacéutica intentando contestar a preguntas sin interés comercial para la industria pero de gran relevancia para los pacientes. Por desgracia, la legislación actual es tan restrictiva que ha reducido la investigación académica a un mínimo, ya que exige aportaciones que los investigadores independientes no están capacitados para asumir. El resultado es que sólo se hacen los estudios clínicos que tienen interés comercial. A menudo, los medicamentos son ensayados en las indicaciones más propicias para la aprobación comercial, que no tiene por qué coincidir con la indicación en la que el fármaco puede ser más costo-efectivo. La Administración debería darse cuenta de que la promoción de estudios académicos llevaría a un mejor uso de los fármacos y, finalmente, a un ahorro de dinero público y debería facilitar la realización de estudios académicos bien fundamentados.

Si hablamos de prevención, ¿qué tumores son los que podemos prevenir y con qué medidas?

Los tumores relacionados con el tabaco se prevendrían fácilmente erradicando su uso. Los tumores producidos por virus pueden prevenirse con vacunas. Los tumores de piel se pueden prevenir con una reducción de la exposición a la luz solar, especialmente en las horas punta y utilizando filtros solares. Esto es lo que se conoce como prevención primaria. En un segundo nivel, algunos tumores, como el cáncer de mama, pueden prevenirse en las mujeres de alto riesgo mediante medicamentos de acción antiestrogénica. Finalmente, la prevención secundaria o diagnóstico precoz de algunos cánceres mediante campañas de cribado diagnóstico en personas sanas, es otra forma de reducir la mortalidad por cáncer. Es el caso de los cánceres de mama (mediante mamografías periódicas a partir de los 50 años), colorrecto (mediante tests de sangre oculta en heces y colonoscopia) y cuello uterino (mediante colposcopia y citología).

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