Día Mundial contra la Neumonía. Dr. Gustavo de Luiz

Dr. Gustavo de Luiz, Jefe de Servicio de Neumología de Xanit Hospital Internacional de Benalmádena

Dr. Gustavo de Luiz, Jefe de Servicio de Neumología de Xanit Hospital Internacional de Benalmádena

Dr. Gustavo de Luiz: “El tabaco aumenta el riesgo de desarrollar neumonía y enfermedad neumocócica”

«A día de hoy la mortalidad en la neumonía puede oscilar del 1 al 5% en los pacientes ambulatorios y 5,7 y 14% en los pacientes hospitalizados»
«Los pacientes mayores de 65 años representan más del 40% de los casos de neumonía»
«El diagnóstico precoz y el tratamiento inmediato de la neumonía reducirá el riesgo de complicaciones y la recuperación más rápida del paciente con esta infección»

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Factores ambientales, como la contaminación atmosférica o el tabaquismo, pueden ser agentes que asociados al desarrollo de la neumonía. Asimismo, el alcohol, la malnutrición o patologías como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), pueden suponer otros factores de riesgo a la hora de hablar de esta infección pulmonar.

Con motivo del Día Mundial contra la Neumonía, el doctor Gustavo de Luiz, Jefe del Servicio de Neumología del Xanit Hospital Internacional de Benalmádena, nos explica algunas de las particularidades de esta dolencia y nos responde, entre algunas cuestiones, a cuáles son sus principales causas y cómo se realiza su diagnóstico.

Por HBakkali

¿Cómo se produce esta infección pulmonar?

Una neumonía se define como la infección del parénquima pulmonar por diferentes agentes infecciosos (bacterias, virus, hongos y parásitos). Existen varios mecanismos por los que se pueden producir la entrada de gérmenes: aspiración broncopulmonar a partir de las secreciones orofaríngeas: éste se considera el principal mecanismo en la producción de neumonías; inhalación desde el aire de aerosoles contaminados (mecanismo más frecuente de neumonías víricas, por Coxiella, Legionella, Micoplasma o Chlamiydia), diseminación sanguínea (neumonía por Stapilococcus en adictos a drogas por vía parenteral). En todos estos casos se produce desequilibrio entre los mecanismos de defensa pulmonares y la presencia excesiva de microbios que sobrepasan estos mecanismos.

¿Qué factores ambientales se asocian a su desarrollo?

Según la Organización Mundial de la Salud los factores ambientales que influyen en la neumonía son: la contaminación del aire interior ocasionada por el uso de biomasa (como leña o excrementos) como combustible para cocinar o calentar el hogar; vivir en hogares hacinados; el consumo de tabaco.

¿Cuáles son los principales tipos de neumonía que existen?

Dependiendo del germen causante las podíamos dividir las neumonías en víricas, bacterianas o neumonías provocadas por hongos. En función del lugar donde se ha producido la infección las clasificaríamos en neumonías nosocomiales, es decir, intrahospitalarias; o si se adquirieron fuera del ámbito hospitalario en neumonías adquiridas en la comunidad; y por último en función de los síntomas en neumonías típicas o atípicas

¿Qué entendemos por neumonía atípica? Se definen como neumonías atípicas aquellas que no siguen un curso clínico o radiológico habitual, para diferenciarlas de las que son producidas por los agentes bacterianos clásicos. Dentro de las etiologías más frecuentes se incluyen: Mycoplasma pneumoniae; Chlamydia pneumoniae; Chlamydia psittaci; Legionella pneumophila
El inicio es usualmente progresivo, presentándose afectación del estado general, fiebre y cefalea. La tos aparece días más tarde, siendo inicialmente no productiva, y más tarde productiva, con expectoración. Otros síntomas como escalofríos, odinofagia, dolor torácico, náuseas, vómitos y diarrea son frecuentes de observar.

¿Qué tipo de neumonía es el más virulento?

Todas las neumonías pueden llegar a ser graves dependiendo de muchos factores que van desde la agresividad del germen responsable, la resistencia del mismo al tratamiento, las otras patologías de base del paciente, el retraso en el diagnóstico de la misma, y otras muchas causas que pueden influir en la virulencia de la neumonía. Recordar que a día de hoy la mortalidad en la neumonía puede oscilar del 1 al 5% en los pacientes ambulatorios y 5,7 y 14% en los pacientes hospitalizados; y del 34 al 50% en aquellos ingresados en una unidad de cuidados intensivos

¿Qué lugar ocupa entre las enfermedades pulmonares?

Ocupa un lugar importante, actualmente los estudios poblacionales prospectivos sitúan una incidencia anual de NAC entre el 5 y el 11% de la población adulta, es bien conocido que la enfermedad es más frecuente en varones, en los extremos de la vida, en invierno y en presencia de diversos factores de riesgo, entre ellos, consumo de alcohol y tabaco, malnutrición, uremia o Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

¿Se trata de una enfermedad contagiosa?

Sí, aunque el grado de contagiosidad dependerá de la causa de la neumonía. Las neumonías bacterianas, a diferencia de las víricas, suelen ser muy poco contagiosas. No obstante, aunque una persona contraiga el germen, puede ser que no se produzca la infección o que ésta sea banal ya que su sistema defensivo puede frenar dicho ataque del germen causante

¿Cómo influye el tabaquismo en el desarrollo y pronóstico de esta enfermedad?
El tabaco aumenta el riesgo de desarrollar neumonía y enfermedad neumocócica, debido a que el humo contiene miles de sustancias tóxicas, la mayor parte de ellas con capacidad patogénica para el ser humano.

Además, muchas de estas sustancias alteran los mecanismos de defensa pulmonares, facilitando así que la aparición de infecciones respiratorias se produzcan más frecuentemente en fumadores.

Por este motivo, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha recomendado la vacunación neumocócica a los fumadores de cualquier edad y, especialmente, a los que llevan más de 10 años fumando, y a los exfumadores que han consumido tabaco durante más de 20 años y que llevan menos de 10 años sin fumar.

Diversos estudios deducen que el riesgo de padecer NAC en fumadores guarda relación directa con una mayor duración del consumo de tabaco, un mayor número de cigarrillos consumidos y a un más alto número de paquete por año. Así mismo, se demuestra que dicho riesgo desaparece de forma paulatina cuando se deja de fumar.

¿Qué población es más susceptible de padecer esta enfermedad?

La edad es un factor a tener en cuenta, los pacientes mayores de 65 años representan más del 40% de los casos de neumonía, las enfermedades respiratorias crónicas como la EPOC también hacen al paciente más susceptible a este tipo de infecciones, también la insuficiencia cardiaca crónica.

La aspiración broncopulmonar del contenido orofaríngeo está ligada a cualquier circunstancia que deprima el nivel de conciencia: accidente cerebrovascular (ACV), enfermedades degenerativas, traumatismos craneales, intoxicación por drogas, anestesia general, así como a situaciones que alteren la anatomía de la región laringofaríngea, como la intubación o la existencia de tumores.

Anteriormente, hacíamos referencia al tabaquismo como factor predisponente, así como enfermedades que bajan las defensas como el VIH o la toma crónica de corticoides

¿Qué métodos diagnósticos existen para su detección?

La sintomatología es inespecífica y su diagnóstico se basa en un conjunto de signos y síntomas relacionadas con una infección de vías respiratorias bajas y afectación del estado general, incluyendo fiebre (>38°C), tos, expectoración, dolor torácico, disnea o taquipnea, y signos de ocupación del espacio alveolar. En los ancianos, no es infrecuente la ausencia de fiebre y la aparición de confusión y empeoramiento de enfermedades subyacentes la radiografía de tórax es obligada para establecer su diagnóstico, localización y extensión, sus posibles complicaciones —como derrame pleural o cavitación— , y la existencia de enfermedades pulmonares asociadas, otros posibles diagnósticos alternativos, y también para confirmar su evolución hacia la progresión o la curación.

El examen de esputo tiene una rentabilidad baja, ya sea por la contaminación normal de la flora orofaríngea como por la administración previa de antibióticos. El cultivo del esputo sólo es positivo en la mitad de las neumonías bacterianas.

Existen técnicas inmunológicas para intentar identificar los agentes infecciosos a partir del esputo, la sangre y la orina.

Desde el punto de vista del tratamiento y abordaje terapéutico, ¿qué principales complicaciones pueden manifestarse?

El diagnóstico precoz y el tratamiento inmediato de la neumonía reducirá el riesgo de complicaciones y la recuperación más rápida del paciente con esta infección.

La neumonía puede causar insuficiencia respiratoria dando lugar a un síndrome de distress respiratorio agudo, que resulta de la combinación de la infección y la respuesta inflamatoria inmune. Los pulmones se llenan de líquido ocupando éste el lugar que debía ocupar el aire y, por tanto, perdiendo la función pulmonar y pudiendo precisar de ventilación mecánica.

Otra posible es la sepsis y el shock, en especial cuando los microorganismos entran al torrente circulatorio y el sistema inmune.

Los gérmenes causantes de la neumonía pueden producir aumento del líquido pleural, y este derrame pleural, a su vez, estar infectado y producir lo que conocemos como empiema, que precisa el drenaje del mismo con la colocación de un tubo de tórax.

Menos frecuente es la formación de lo que conocemos como absceso, es decir, que las bacterias forman un espacio cerrado lleno de pus, siendo el mismo difícil y largo de tratar.

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