Diabetes. Dr. Josep Vidal

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La diabetes es una patología metabólica de carácter crónico que se manifiesta en el momento en el que el páncreas no tiene la capacidad de producir la insulina necesaria o en los casos en los que ésta no es asimilada de manera correcta por el organismo. Se trata de una de las dolencias más comunes de nuestra sociedad, en gran medida provocada por hábitos de vida poco saludables como la falta de ejercicio físico o las dietas ricas en grasas y azúcares. A causa de la diabetes, la Organización Mundial de la Salud (OMS), estima que el número de muertes se duplicarán entre los años 2005 y 2013.

Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora cada 14 de noviembre, el Dr. Josep Vidal, jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínic de Barcelona, nos explica algunos de los aspectos más relevantes de la enfermedad, de su diagnóstico y de sus principales métodos de prevención, detección y control.

por HBakkali

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¿Qué es la diabetes?

Es una enfermedad tremendamente frecuente en nuestro medio. Hablamos de, aproximadamente, un 10% de la población adulta y con una tendencia a ir creciendo en nuestra sociedad con unas consecuencias sobre la salud especialmente relevantes.

¿Cómo se diagnostica esta enfermedad?

La diabetes en sentido estricto consiste presentar los niveles de glucosa por encima de lo que habitualmente el organismo debería mantener. Hablaríamos de presentar unos niveles superiores a 126 mg/dl o unos niveles de hemoglobina por encima de 6,5%. Así es como diagnosticamos la diabetes.

¿Qué diferencias principales existen entre la diabetes tipo I y la tipo II?

La diabetes tipo I es una forma de diabetes que se produce por destrucción de las células del páncreas que segregan insulina. Ello se produce por un ataque autoinmunitario. Las propias defensas del individuo destruyen sus propias células productoras de insulina. Suele manifestarse habitualmente en gente joven y con peso normal. La diabetes tipo II suele aparecer en gente más mayor y no hay una destrucción de esas células que producen insulina si no que, por lo general, se manifiesta en una persona que presenta obesidad. En situación de obesidad la insulina tiene dificultades para realizar su acción. Ante este contexto, si la persona es incapaz de segregar cantidades de insulina incluso en cantidades mayores a las normales no podrá compensar esa situación de resistencia a la insulina y entonces los niveles de azúcar aumentan.

La gran diferencia, por lo tanto, estaría en que en una hay destrucción de las células productoras de insulina por parte del páncreas y precisa de insulina. Y la otra es una forma de diabetes que se produce, generalmente, en el contexto de obesidad y por una incapacidad de alcanzar a vencer esa resistencia a la insulina, muchas veces la podemos tratar únicamente con medidas dietéticas, actividad física y pastillas que nos ayudan a ajustar estos desniveles.

¿Cuáles la prevalencia actualmente de cada una de ellas en España?

La prevalencia de diabetes tipo II en España está alrededor del 10-12% de la población. Aproximadamente el 50% de la gente con diabetes tipo 2 desconoce que la presenta. La prevalencia de diabetes tipo I representa, aproximadamente, el 5% de las formas de diabetes. Es muchísimo más frecuente la diabetes tipo II que la diabetes tipo I.

La diabetes tipo II, ¿con qué síntomas se manifiesta?

La sintomatología es orinar mucho, tener mucha sed e incluso perder un poco de peso. Pero, fundamentalmente la sed. El cuerpo intenta eliminar el exceso de glucosa a través de la orina y eso compensatoriamente lleva a que el paciente tenga mucha sed. Ahora bien, en la diabetes tipo II, muchas veces no hay síntomas y se diagnostica a partir de una analítica rutinaria, la razón se debe a que los síntomas suelen aparecer cuando los niveles de glucosa están por encima de 180 mg/dl – 200 mg/dl, y en cambio el dintel diagnóstico corresponde a alrededor de 126 mg/dl, y por lo tanto hay mucha gente que se diagnostica a partir de una analítica de rutina hecha por el médico de cabecera.

¿Se trata de una enfermedad crónica?

Sí. Tanto la Diabetes tipo I como la Diabetes tipo II son enfermedades crónicas. En la Diabetes tipo II se podría hablar de una remisión de la enfermedad en casos en los pacientes pierdan mucho peso, tanto quirúrgicamente como no quirúrgicamente, y por lo tanto habría un mayor control sobre la enfermedad. Pero no hablaríamos de curación en sentido estricto, por lo tanto sí son enfermedades crónicas.

¿En qué medida la diabetes se puede controlar?

Es necesario controlar la enfermedad, porque sabemos que si no se controla se producirán complicaciones. Es posible su control, sobre todo, si los esfuerzos se hacen desde el primer día. En Diabetes tipo II, no es fácil ni siquiera con la diversidad de medicación con la que contamos, pero sabemos que cuando se controlan las fases iniciales de la enfermedad ayuda de cara al futuro. Sin embargo, aún siendo esto posible, por diversas circunstancias, por la propia enfermedad, porque a veces los médicos no atinamos, porque los paciente no cumplen o porque las medicaciones que tenemos no cubren todo, no son perfectas, nos sigue quedando en España alrededor de un 40% de pacientes en los que no conseguimos exactamente el control que quisiéramos.

¿En qué grado se trata de una enfermedad hereditaria?

En diabetes tipo II existe un componente familiar importante. De tal modo, que si uno tiene un pariente de primer grado que tenga diabetes tipo II, en un 40% de los casos va a tener la enfermedad en el futuro. Entendiendo que la aparición de esa diabetes va a venir modulada por aspectos relacionados con el estilo de vida. Cuanto más carga genética, menos pueden hacer los factores de estilo de vida para prevenir la enfermedad. Pero por lo general, sí pueden suponer un factor protector.

En relación a la diabetes tipo I sí tiene un componente genético y sabemos que si hay dos gemelos idénticos la probabilidad de que los dos acaben desarrollando la diabetes tipo I es muy alta. En el sentido habitual de pasar de padres a hijos es menos frecuente que en los casos de la diabetes tipo II.

¿A qué edad es más común que se diagnostique la enfermedad?

La diabetes de tipo I sobre la pubertad, sobre los 14 años. Para la de tipo II, lo habitual es que se diagnostique sobre los 50 años. Pero lo cierto es que estamos viendo que hay obesidad en edades más precoces, hecho que hace que veamos niños con diabetes tipo II.

¿Qué riesgos o particularidades puede presentar la diabetes tipo II en los casos en los que se manifiesta en niños? ¿Resulta más difícil su control?

En la diabetes tipo II en niños el control puede ser más voluble. Si el entorno familiar acompaña es un hecho favorecedor, circunstancia que no siempre ocurre, en muchas ocasiones los niños son obesos, y los padres también son obesos, eso marca un cierto entorno familiar. Es una edad en la que todavía se está en fase de aprendizaje, donde se puede intentar modular aspectos que puedan dificultar el control de la enfermedad. El diagnóstico de la diabetes tipo II en edad infantil nos indica que el niño con una seguridad del 99% presenta obesidad, y esta obesidad será difícil de tratar también en la edad infantil.

Si se consigue controlar la obesidad, ¿se controlaría la diabetes?

Sin duda. De hecho existen estudios de proyección. La obesidad va aumentando y con ella la incidencia de diabetes. La mayor parte de obesos no son diabéticos, el 70% de los obesos no acaban por desarrollar la enfermedad. Hay estudios que demuestran que si volviéramos a los niveles de obesidad que teníamos hace 20 años los niveles de diabetes bajarían de una manera brutal.

¿La obesidad aumenta la resistencia al tratamiento de la diabetes?

La obesidad aumenta la resistencia al tratamiento. Por lo general, cuanto más obesidad más resistencia a la insulina y eso dificulta algunos tratamientos. Pero la respuesta tendría muchos matices. Se trataría de buscar el equilibrio entre cuánta resistencia a la insulina se tiene y cuánto funciona el páncreas.

¿Qué se entiende por diabetes gestacional? ¿Cuáles son sus causas? ¿Qué síntomas presenta? ¿Cómo se puede controlar?

El la diabetes que se diagnostica durante la gestación. Por lo general, suele aparecer en mujeres con historia familiar de diabetes o en mujeres que se quedan embarazadas con más edad. La diabetes gestacional la vamos a buscar, así como la otra diabetes no vamos a buscarla en todos los casos, esta sí que vamos a buscarla. El cribado de la diabetes gestacional en el segundo trimestre de la gestación es una práctica habitual en nuestro medio. A la mujer que es asintomática le damos una sobrecarga de bebida azucarada y vemos cómo responde al cabo de una hora respecto a esa bebida, si la respuesta es inadecuada, entonces le planteamos otra prueba para hacer un diagnóstico definitivo. La diabetes gestacional vamos a buscarla porque sabemos que puede tener consecuencias como que el bebé sea más grande y que la madre tenga dificultades para tener un parto normal, etc. Por lo general, la mujer no tiene síntomas porque los niveles de glucosa no son altos, sino que la respuesta a una bebida muy azucarada es inadecuada. Normalmente, se trata con dieta y sin con la dieta no nos sirve administramos insulina.

¿Por qué insulina y no pastillas?

Porque muchas de las pastillas durante el embarazo no sabemos si pueden tener algún efecto adverso sobre el feto. Normalmente, tras el parto esa diabetes desaparece.

Padecer diabetes, ¿puede afectar a otros órganos? ¿En qué circunstancias? ¿Qué órganos son los que pueden verse más afectados por la diabetes?

Los órganos que más afectados se ven son el árbol vascular, de hecho la causa principal de muerte en los diabéticos es la enfermedad coronaria. Otros factores como la obesidad conlleva en sí un riesgo. También se puede manifestar hipertensión, alteraciones en los lípidos, etc. Como alteraciones propias de la diabetes también podemos citar la retinopatía diabética, la afectación del riñón, la afectación de estructuras nerviosas que se manifiestas en forma de alteraciones en la sensibilidad, especialmente de las piernas, etc.

¿Qué es el bypass gástrico y cómo beneficia a combatir la diabetes?

Es una intervención quirúrgica que forma parte de las técnicas que llamamos de cirugía para perder peso. Es una técnica que se empezó a hacer en el año 1967, por lo tanto, tiene un largo recorrido y que se basa, fundamentalmente, en hacer un estómago más pequeño y conseguir que el alimento no entre en contacto con la primera porción del intestino delgado. Eso conlleva, y se sabe desde hace muchos años, una mejoría en la diabetes. El por qué no es tan evidente, aunque una razón segura es porque se asocia a una pérdida de peso. Si existe una estrecha relación entre obesidad y diabetes, y conseguimos que la gente se opere y pierda peso gracias a esa operación, el beneficio es extremo. Prácticamente, el 75% de la gente que se somete a esta intervención acaba llegando a una situación de remisión de la diabetes.

¿En qué medida la diabetes se puede prevenir?

La prevención en sentido global es adoptar medidas en nuestro estilo de vida que sean adecuadas. Se debe procurar realizar actividad física de manera regular y moderada, e intentar mantener un peso dentro de lo normal.

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