Linfoma y SIDA. Dr. Miguel Canales

Dr. Miguel Canales. Jefe de Sección de Hematología del Hospital Universitario La Paz de Madrid

r. Miguel Canales. Jefe de Sección de Hematología del Hospital Universitario La Paz de Madrid

Dr. Miguel Canales: “Es relativamente frecuente que un paciente con SIDA pueda desarrollar un linfoma”

«Los linfomas no Hodgkin agresivos y los linfomas cerebrales son enfermedades definitorias de SIDA»
«Habitualmente, los linfomas en estos pacientes aparecen cuando la situación de inmunosupresión es más profunda»
« (…) El pronóstico de estos pacientes ha mejorado en los últimos años, principalmente asociado a los nuevos tratamientos antirretrovirales. Ello se traduce en aumento de las respuestas y en mayor supervivencia global»

………………

Las situaciones de inmunosupresión pueden facilitar la aparición de diferentes tumores malignos, haciendo que cáncer se convierta en una de las principales complicaciones de la infección por el VIH. En los pacientes afectados por este virus, el sarcoma de Kaposi y los linfomas son dos de las neoplasias más comunes.

Con motivo del Día Mundial del Linfoma, el Dr. Miguel Canales, Jefe de Sección de Hematología del Hospital Universitario La Paz de Madrid, nos responde a los aspectos más comunes que relacionan el VIH-SIDA con este cáncer.
………………

¿Qué relación existe entre el linfoma y el VIH-SIDA?

La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), como cualquier situación de inmunosupresión puede predisponer a la aparición de linfomas. En este sentido, tanto la carga viral del VIH como la cifra de linfocitos CD4 son factores fundamentales en el desarrollo y evolución de los linfomas.

¿Es frecuente que un paciente con VIH-SIDA desarrolle un linfoma? ¿Por qué?

Es relativamente frecuente que un paciente con SIDA pueda desarrollar un linfoma, sobre todo en aquellas situaciones en las que la infección no está controlada y la carga viral es alta. De hecho, los linfomas no Hodgkin agresivos y los linfomas cerebrales son enfermedades definitorias de SIDA. También es más frecuente la aparición de linfomas de Hodgkin, aunque este tipo de linfomas no se incluyen como enfermedad definitoria de SIDA, a pesar de que su incidencia es 11 veces superior a la observada en la población general.

¿Con qué sintomatología cursa el linfoma en estos pacientes?

No existen diferencias entre los signos y los síntomas de los linfomas en estos pacientes; la presentación clínica es similar. Como en cualquier paciente con linfoma, es la aparición de una adenopatía palpable el signo que nos hace sospechar la enfermedad. La aparición de síntomas B, es decir, pérdida de peso, sudores nocturnos y fiebre parece ser también más frecuente.

Actualmente en España, ¿cuál es la incidencia de pacientes que presentan ambas enfermedades? ¿Y a nivel internacional?

No se conoce con exactitud, ni a nivel nacional ni internacional. En cuanto a cifras podemos comentar que, previo a la introducción del tratamiento antirretroviral de gran actividad (TARGA), los linfomas no Hodgkin constituían el 3-5% de las enfermedades definitorias de SIDA y el riesgo de desarrollar un linfoma no Hodgkin era de 60 a 150 veces superior al de los pacientes no inmunodeprimidos. Tras la introducción del TARGA, según datos del registro francés, se estima que la incidencia se redujo de 86 por 10000 personas-año al 43 por 10000 personas-año.

¿A qué métodos diagnósticos debe someterse el paciente?

Los métodos diagnósticos son idénticos a los de cualquier paciente con linfoma. Junto a los análisis habituales es importante conocer la carga viral y el recuento de linfocitos CD4, pues esto determina el pronóstico. El resto de estudios, como la TC o la PET-TC, y la biopsia de médula ósea, son necesarios para conocer la extensión de la enfermedad y comunes a los realizados en el resto de pacientes

¿En qué momento se suele diagnosticar este cáncer en personas con VIH-SIDA? ¿Cuál es el estadio más habitual en el que se manifiesta la enfermedad?

Habitualmente, los linfomas en estos pacientes aparecen cuando la situación de inmunosupresión es más profunda, es decir, cuando el recuento de linfocitos es más bajo. En cuanto a la presentación del linfoma, es frecuente su diagnóstico en estadios avanzados y la afectación extraganglionar.

¿Es más agresivo el linfoma en estos pacientes?

Los linfomas no Hodgkin asociados a la infección por VIH son principalmente linfomas de tipo B agresivos. El 90% son linfomas de alto grado de malignidad, siendo el subtipo más frecuente el linfoma difuso de células grandes. La incidencia del linfoma de Burkitt, un subtipo de linfoma muy agresivo, es también mayor en esta población de pacientes.

¿Qué abordaje terapéutico se lleva a cabo en estos casos? ¿Con qué tratamientos contamos hoy en día?

Los tratamientos en estos pacientes pueden ser idénticos a los pacientes no inmunodeprimidos, siempre que su situción clínica lo permite. A los tratamientos de quimioterapia o de inmunoquimioterapia, debemos añadir la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA).

¿Cómo responden los pacientes al tratamiento? ¿Qué complicaciones pueden manifestarse?

En buena situación inmunológica los resultados son superponibles a los obtenidos en el resto de pacientes. Sin embargo, el riesgo de complicaciones infecciosas es mayor en pacientes con VIH, sobre todo con determinados tratamientos y en aquellos pacientes con recuentos más bajos de linfocitos.

¿Qué pronóstico presentan hoy en día estos pacientes?

Es evidente que el pronóstico de estos pacientes ha mejorado en los últimos años, principalmente asociado a los nuevos tratamientos antirretrovirales. La introducción del TARGA no solo ha reducido la incidencia sino mejorado también el pronóstico. Ello se traduce en aumento de las respuestas y en mayor supervivencia global.

¿Es más común la diseminación de células cancerosas en estos pacientes?

Es habitual, que en el momento del diagnóstico la enfermedad se diagnostique en estadios más avanzados y sea más frecuente la afectación extraganglionar.

¿Existe algún otro cáncer que se diagnostique de manera frecuente en pacientes con VIH-SIDA?

Sí, las situaciones de inmunosupresión predisponen a la aparición de diferentes tipos de cáncer. De hecho, los tumores malignos son una de las complicaciones más importantes de la infección por el VIH. Los linfomas y el sarcoma de Kaposi son los tumores más frecuentes en estos pacientes.

Desde el punto de vista del tratamiento para pacientes que padecen linfoma y VIH-SIDA, ¿qué avances se han conseguido hasta el momento? ¿qué queda por hacer?

Fundamentalmente, ha sido la introducción de la terapia antirretroviral de gran actividad lo que ha mejorado el pronóstico de estos pacientes. Por otro lado, los avances de los linfomas no Hodgkin se han ido aplicando también a los pacientes con SIDA, sobre todo en aquellos casos con mejor situación inmunológica.

…….

Acceder a todas mis publicaciones sobre salud

A %d blogueros les gusta esto: